turf
21/12/2009

Sombreros de Ascot en las carreras de Dos Hermanas


Creo firmemente en que en los próximos 20 años el turf español va a entender y aplicar para su beneficio la relación directa que existe entre las pamelas y el desarrollo profesional de este deporte. La tercera jornada ya del mitin invernal de carreras de caballos en Dos Hermanas nos dio la alegría de ver a un grupo de mujeres –pocas aún, quizá son sólo las primeras colonizadoras- con tocados y sombreros que no desentonarían el próximo junio en Royal Ascot. No hizo falta que en la pista hubiera caballos como “Yeats” ni que el trofeo de la 5ª de la tarde fuera una Copa de Oro para que la mañana hípica –que también en el tiempo ambiental tenía muy poco de andaluza y bastante de anglosajona- adquiriera un toque de glamour y se expandiera por el paddock la sensación de que los Lords y Ladys del turf español enfrentaban a sus corceles en pos de la gloria del Queen Anne Stakes o Prince of Wales’. Siempre tendremos por bienvenida la democracia turfística que en los últimos 20 años ha quitado a este deporte los despojos de ser entretenimiento de señoritos, pero no por ello dejamos de apuntar que la elegancia natural del animal llamado caballo debe tener su reflejo en las gradas y que cuanto mayor es la belleza que como aficionados podemos aportar a una jornada de carreras más cerca estamos de hacer carne la frase de que éste es el Deporte de Reyes. Desde este punto de vista que es el que siempre llevamos a un hipódromo ya nos dirijamos a uno en Madrid, París, Sydney o a la pegajosa arena de Sanlúcar de Barrameda, las cuatro o cinco distinguidas damas que lanzaron poesía al aire sevillano con sus sombreros hicieron su emotivo aporte al florecimiento de nuestro sector.

En Dos Hermanas además las carreras siempre ayudan porque ya hemos avisado muchas veces a los desprevenidos que en esta temporada de consolación, con profusión de maidens y de hándicaps inextricables, las llegadas tienen una cantidad media de belleza que ya quisieran algunas de las más distinguidas plazas. Cojan por ejemplo la en teoría carrera más humilde que se disputaba el pasado domingo, la 3ª parte de hándicap Premio Discoteca B 3 (1.500m. – 4.000 €). Es increíble que en 2009, ya trece años después de cerrado el hipódromo de Madrid y cuatro desde su reapertura, siga habiendo carreras sólo premiadas con 4.000 euros, que una vez descontados los dos 10% que se llevan el jockey y el entrenador queden en 3.200, el equivalente grosso modo a sólo dos meses de pensión, pero sobre este tema habrá que volver más adelante.

En esta largada en la cual ninguno de los rivales venía de colocarse entre los dos primeros y en la que no se podía decir que rebosara por los bordes calidad hípica, pudimos ver una monta calculada y eficaz digna de cualquier Copa de Oro y unos últimos metros electrizantes que provocaron lo mejor de la sapiencia de Javier Hernández, el genial comentarista de las carreras para televisión. No el favorito de la carrera sino el preferido por los medios de comunicación entre todos los participantes del día, “Aúpa Atleti”, pugnaba por culminar una buena tanda de llegadas cerca de los primeros y parecía con mucho el más regular del lote y uncido con la monta de Julien Grosjean, hambriento de poder rematar la estadística de jinetes 2009 a su favor para poder embarcarse tranquilamente a su stage invernal en Dubai, en el que esperemos monte al gran “Bannaby”. Efectivamente Grosjean condujo al hijo de “Baptize”, ondeando la chaquetilla que en ese hipódromo hace doce meses reinó sobre la grupa de “Little Messi”, en una posición en todo momento dominadora de la situación, agarró los palos y la opinión de la cátedra parecía bien ubicada para confirmarse y convertirse en oro para sus apostantes, a la no despreciable suma de 2,40 euros por euros invertido. Por supuesto, en estas tierras siempre hay que temer que Iván López, aupado a un caballo entrenado por el argentino Óscar Anaya, venga a amargarte la vida, como así hizo “Sicilian Pink” con toda la pinta de ir a dar un nuevo triunfo a Yankee Racing.

En esas estaba toda la fiesta montada, mas… ¿quién invitó de repente, con una llamada intempestiva en plena madrugada, a “Flasing Light”? El hijo de “Luth Dancer” vió de lejos al dúo en plena lucha, esperó y esperó hasta que cada uno se había consolidado en el carril elegido, lo más interior posible, asumió la necesidad de seguir abriéndose hasta ver luz clara frente a su rostro y se alimentó con exactamente la misma cantidad de fe que la que había tenido desde la salida su jocketta Nieves García. ¡Qué pedazo de largada diseñó Nieves para este cuatro años, inventando un paso interior por la curva que más tarde en la jornada sería convenientemente copiado! Una trazada así, digna del mejor Fernando Alonso en Hungaronging, merece que la suerte de los últimos trancos, en los que en la meta llega sólo en un momento aleatorio y no en ningún otro, caiga esta vez de tu lado. Y sí, once meses después del único triunfo de su vida -¡¡que también fue en Dos Hermanas y también conducido por una mujer, la ínclita Silvia Zapico!!- el humilde “Flasing Light” culminaba la remontada justo bajo el poste a la vez que la llegada más hermosa del día en cualquier hipódromo del globo.

No había pasado todavía ni una hora desde el comienzo de la 4ª jornada en la temporada “humilde” del invierno de Dos Hermanas; mas los grandes vectores del turf ya habían sido trazados. Cinco elegantes damiselas nos habían ubicado espiritualmente en el Royel Enclosure de Ascot, donde se suele esperar a la Reina Isabel II con apuestas en la mano acerca del color de su pamela, y una eficiente jinete madrileña nos había mostrado todos los haceres del mejor Kieren Fallon subiendo la Old Course. I love this game.

Texto y Fotos: Jesús de Miguel
Foto Portada: Las primeras embajadoras del glamour a la comarca del Guadalquivir
Foto Principal: Nieves y “Flasing Light” vuelven a balan


 


caballo hipano arabe

 

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