UN DÍA EN LAS CARRERAS
Zaragoza diciembre 2007
En
“El noble bruto y sus amigos”, en el capítulo dedicado a
las carreras de caballos, se nos dice que la velocidad ha sido, es y será siempre el mejor sistema
de selección y juicio sobre la bondad de toda clase de vehículos y semovientes. La velocidad
es todo, y es que hasta en
“El Gladiateur”, en España la prueba
de fondo por excelencia, al final, también se gana con la velocidad.
“Fuera del caballo, un libro es probablemente el mejor amigo del hombre. Y dentro del
caballo probablemente está demasiado oscuro para leer”
Es por esto, por lo que hoy vamos a pasar
“Un día en las carreras” parodiando a la película que en 1937 protagonizaron los hermanos Marx, esos genios que a través
de la sátira, hicieron una de las críticas más demoledoras de los convencionalismos sociales. El líder del grupo, Groucho, con su bigote pintado de gris y su eterno puro, era
el retrato de un trepador social, sin tacto, que contaba y lanzaba juego de palabras, insultos y frases
absurdas a cada interlocutor.
… Con una de sus célebres frases y el título del libro de Adolfo Botín
Polanco, hemos empezado este artículo, y sin más, nos vamos al emocionante mundo de las carreras.
¡ Han salido ¡ son las dos palabras que pronuncian los espectadores de cualquier hipódromo del mundo, y se dicen con un tono especial, mezcla de alegría y sufrimiento
de quienes van a gozar, durante escasos minutos, de un espectáculo maravilloso que en poca o mucha
medida va a afectar, por medio de las apuestas, a sus bolsillos.
Pero antes de nada, permitirme que os cuente algo, del personaje que me sirve para enhebrar estos recuerdos, y que no es otro que el Duque de Alburquerque, el Duque como cariñosamente se le conocía
en el hipódromo.
Recuerdos
Y es que el 18º Duque de Alburquerque, Beltrán-Alfonso Osorio y Díez de Rivera,
(Madrid 15-12-1918/18-11-1994), Capitán de Caballería y profesor de la Escuela Militar
de Equitación, número uno de su curso , fue además de gran señor, el más completo de los jinetes que recuerde.
Dominaba todas las disciplinas: saltos, completo, carreras: lisas y vallas,
y los grandes
“steeple-chase” como el
“Grand-National”
de Aintree muy cerca de Liverpool.
Donde estuvo, impuso una forma de montar envidiada por propios y extraños.
Recuerdo su segundo puesto en la prueba de campo del Concurso Completo
, “Prueba de los
Tres Días” se llamaba entonces, en la XV Olimpiada de Helsinki 1952, con el caballo de su propiedad “Hurón”, nacido y criado en su finca “El Soto” de Algete;
también ganando con su caballo “Brown Jack III” el Sussex Staker, en Lingfield
Park (Inglaterra, al sur de Londres); nunca se me olvidará, viéndole en cabeza, saltar la famosa
ría, frente a las tribunas de Auteuil (la catedral del salto), durante el Prix de France en la que
terminó segundo.
Recuerdo también cuando con el famoso “Quórum”, ganó el Grand Prix de France en el Concurso Internacional de saltos de Niza el año 1952, y desde luego todavía hoy se me aparece , con el caballo ya nombrado “Brown Jack III”, a la cabeza del “Grand National” de Aintree (Liverpool) el año 1952 en la segunda pasada por el “Becher´s Brook obstáculo que ocupa los lugares números 6 y 22, de los treinta que jalonan los siete mil doscientos veinte metros del recorrido. (En realidad son 16 obstáculos, repitiéndose en la segunda vuelta del 1 al 14.)
Ya metidos en el tema…, pasábamos “Puerta de Hierro” y la carretera de La
Coruña por su “Cuesta de las Perdices” nos llevaba hasta “La Zarzuela” donde se encuentra una de las obras mas bellas de la arquitectura del siglo XX de Madrid, data de los años
1935-1936, fue inaugurado el día 4 de mayo de 1941, y es obra de los arquitectos: Carlos Arniches y
Martín Domínguez, con la participación del gran Eduardo Torroja. Solo al recordar la forma plegada de su visera, me emocionó y se me agolpan los recuerdos.
Hipódromo de la Zarzuela, Madrid.-Temporada de Primavera 1956
En este primer día de la temporada, el Duque gana en el hipódromo de la Zarzuela de Madrid la carrera de vallas, premio
“Manteau de Coeur”, con el debutante “ Therasquid”, recién comprado a Mr. Nicholas Biddle, caballo del que carecemos de antecedentes en
nuestros registros.¡Que gran sentimiento del paso tenía!
“Sentimiento del paso” que no era solo el conocimiento de la velocidad a que corría, sino también del desgaste de fuerzas que provocaba en el caballo que montaba y los
recursos que disponía en cada momento de la carrera o recorrido.
Therasquid”, al acabar su vida deportiva en el hipódromo, pasó como semental al Primer
Depósito de Sementales de Alcalá de Henares. En su acoplamiento le tocó en suerte, entre otras, a la yegua PRE (Pura Raza Española) “Cacerola” y de ese acoplamiento nació “Carmín”, caballo ganador de innumerables pruebas de saltos con su jinete habitual el
Capitán García Benavides, también profesor de la Escuela Militar de Equitación
de Madrid en los años setenta, que heredó de su progenitor, Julio García Fernández, la afición y el buen hacer a caballo, y que como ya sabemos, el 12-8-28, consiguió para
España la medalla de oro por equipos, prueba de saltos de hípica, en la IX Olimpiada de
Ámsterdam en dicho año.
En el año 1956 y organizadas por el Duque, -que bien
“galopaba por los programas” -, se celebraron en Madrid los grandes premios de vallas y liso puntuables para la
“Fegentri”.- Campeonato Internacional de Gentleman Riders y amazonas- pero pocos
días antes y debido a las lesiones sufridas en un grave accidentede automóvil el Duque se quedaba
“pie a tierra” el resto de la temporada. Pero sus colores, desde 1841,- chaquetilla azul, mangas y gorra encarnadas- (iguales que los de su padre el Marqués de Alcañices a excepción de la gorra que era azul)- si estuvieron presentes en ambas carreras: “Therasquid ” y “Galápago” en liso, premio “Manuel Ponce de León”, e “ Idle Fancy” en el de vallas.
…Decíamos que
“galopaba muy bien sobre los programas”, pues siempre sabía en que carreras podían recoger sus caballos los mejores frutos, y también, a las que debía renunciar.
Galopaba muy bien como hemos visto sobre los programas, pero también lo hacia en la pista, sabiendo en
todo momento coger el
“Tren” o “Ritmo”, el
“ Sitio” y el momento del
“Esfuerzo”, de la misma
forma que aconseja Botín…
“iba por donde podía, llevando siempre abierto el camino adelante, huyendo de las malas compañías”… ¿y
la cuerda?; vais a preguntarme si en el recorrido el Duque cogía la cuerda, él sabía muy bien que la cuerda es el camino más corto, pero en carreras, decía, como en la vida, el más corto no es siempre es el mejor de los caminos.
Para correr las pruebas de la
“Fegentri”,invitado por el Duque, vino a Madrid el famoso jinete ingles Coronel Peter Townsend (Peter Wooldridge Towsend 22-11-1914/19-6-1995),
héroe de la Segunda Guerra Mundial en donde tomó parte como piloto de la RAF (Reales Fuerzas
Aéreas del Reino Unido) y cuyo nombre había aparecido, junto al de la Princesa Margarita de Inglaterra, en la prensa del corazón, meses antes, por la leyenda posible de un amor real
imposible….
El Duque le ofreció la monta de “Therasquid”- el padre de “Carmín” del que ya hemos hablado- y al Conde de la Corzana la de “Galápago”. Al final de los dos
mil doscientos metros, tres caballos tuvieron que recurrir a la fotografía que dio ganador, por corta
cabeza, al castaño “Aurrera” ( por “Recherche” y “Milo”) montado por el jinete italiano Speroni y para la colocación se produjo un empate entre los caballos del Duque.
Ese mismo día, Speroni volvió a la pista montando
a “Idle Fancy”, también propiedad el Duque,
en el Gran Premio de Gentleman (vallas) sobre 3800 m., por cierto que
en el calentamiento, paso de un
“canter” preliminar
a una
“caña” de dos vueltas a la pista,
pasando todas las vallas a un
“galope deprisa” y
aunque tenía una gran
“probabilidad”, pues era su
“distancia”, estaba en
“forma”
y se apoyaba en una buena
“condición” quedó
“porras”. Tras el peculiar calentamiento
realizado, en la salida ya estaba agotada.
“Condición” y “Forma”, conceptos hipodrómicos que no siempre tuve claros y que, como casi siempre, Botín fue el que me sacó de dudas.
La
“Condición” es un buen
estado de salud al que acompaña su grado de entrenamiento.
La
“Condición”, se caracteriza
por los tres signos que permiten descubrirla: el aspecto exterior del
caballo, el estado de la respiración y el grado de exudación
después de un galope deprisa.
Si la
“Condición”, es de carácter puramente físico, la
“Forma”, es de orden moral y la acompaña o no. El caballo en condición claramente lo programa. Un caballo en forma es el que tiene confianza en sus propios medios,
y esta confianza no es innata en el caballo, la va adquiriendo poco a poco con el trabajo.
La
“Condición” y la “Forma” están estrechamente relacionadas, para obtener la forma es imprescindible una condición acabada, pero con una
condición contrastada, puede, o no, venir la forma.
Resumiendo podemos decir que: por medio del
“Entrenamiento” ponemos
un caballo en
“Condición” para encontrar su
“Forma” y demostrar su
“Calidad”, que unos pretenden apreciarla en el estudio exclusivo del exterior del caballo, y que otros creemos que lo único que cuenta es el origen, y es que
“La buena sangre nunca miente”.
Doce años después
Quisiera contarles, y perdón por la inmodestia, que años mas tarde, también en el hip ódromo de la Zarzuela, temporada de otoño, domingo 23 de noviembre de 1969, en el premio
“Jaime García Cruz” gentlemen 1800m., el que escribe, corriendo como debutando, obtuvo su primera victoria , con el castaño de seis años “Eros” un
PSIpor “Goyaz” y “Haïs” y al que esa tarde le asignaron 65 Kg., yo entonces pesaba 60Kg. Luciendo los colores de la Escuela de Equitación -chaquetilla verde, mangas amarillas y gorra verde- batía en un lote de seis al Duque de Alburquerque que montaba a “Tebas”, castañ a por: “Alfidir” y “Hallada”, la gran favorita: no en vano se trataba de la ganadora del Gran Premio de Madrid del año anterior.
Si el pasado año el Duque con Tebas al ganar el Gran Premio de Madrid daba la gran sorpresa en el Turf español, creo que este año la daba yo, al ganar debutando y contra todo pronóstico
la carrera comentada.
Y es que como Groucho, yo también, todo lo que soy se lo debo a mi primer caballo.
“Si aún viviera, el mudo entero hablaría de él… ¿Qué
por qué?
Por que si viviera, el citado semoviente tendría mas de sesenta
años”.
Quince años mas tarde
La carrera deportiva del Duque se cerro en el año 1984 montando a la alazana “La
Pista” nieta de “Tebas” nacida y criada en su finca de Algete en 1979 por
“Squeeze-Play” y “Ella”, ganando la carrera de vallas con nada menos que 65
años a sus espaldas, pero con más heridas y operaciones que años.
Hace pocos años, en 1994, se nos fue un hombre de leyenda, pero hoy sus leyendas siguen vivas.
Zaragoza febrero 2008
Acabo como empecé, con una réplica de Groucho a lo que siempre a mi alrededor oí, eso de que la gente del caballo queremos más a estos que a nuestras familias ( teoría
a la que siempre me opuse por creer de corazón que los queremos igual).
“Cásate conmigo y nunca más miraré a otro caballo”
Y con las letanías del jinete católico (es decir universal), referidas al hipódromo, de nuestro querido y admirado Botín:
¡Líbranos Señor!
De los que galopan a la inglesa…
De los que montan en carreras con guantes…
¡Líbranos Señor! ¡En tu divina misericordia, líbranos!